Muchas veces nos asombramos, cuando vemos tantos negocios pequeños en el periódico o en el boletín informativo de Quiebras.  La principales respuestas por la cual los empresarios le adjudican la culpa de la quiebra son: los altos costos de electricidad y el servicio de agua  y los costos del gobierno como el  IVU, CRIM, PATENTES, etc.

Muchas personas empiezan un  negocio con una visión sobre cómo va a correr su empresa, pero muchos fallan en hacer proyecciones y un listado realista de ingresos y gastos.  Todos dicen “yo no tengo salario, porque lo importante es que el negocio sea un éxito”.  Eso es un error clásico que se comete en los negocios debido a que se comienza a  “pellizcar” las finanzas del negocio, para cubrir los gastos personales, y empiezan a adjudicarle gastos al negocio que no están relacionados al mismo, lo que provoca que la operación del negocio se convierta en una insostenible.

Esto ocurre y se dice que esto es el principio del final. En ese momento empieza lo más peligroso: se dejan de enviar las planillas del “IVU” y comienzan a usar capital del negocio que no les corresponde, ya que es del estado, y además de lacerar las finanzas del negocio, se comete un acto delictivo.

Cuando se llega a este punto,  las alternativas del empresario son muy pocas. Por lo general, ya tiene que cerrar operaciones o radicar una quiebra para, mediante un plan de pago, cubrir las obligaciones del negocio, y re-organizarse para asegurar el futuro de su empresa.  Pero me pregunto, ¿por qué llegar a este punto para reorganizarse?  Una planificación financiera apropiada y un esquema de negocios salvarían estas empresas y a sus dueños.

Empresario, oriéntate sobre cómo hacer un plan de negocios.  Los contadores y los abogados son una herramienta muy  útil  para prevenir estas cosas y se deben contratar antes de tener problemas financieros o legales.

Por: Lcdo. José Prieto Carballo

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